Nuestro restaurante surge de la ilusión por la comida casera, como la de nuestras madres, abuelas… o como es nuestro caso, la de nuestra querida tita Beatriz.
¿De verdad pensabas que no tendríamos cookies? No están tan buenas como las que puedes encontrar en los locales, pero nos vemos obligados a ofrecértelas (ya sabes, todo eso del rollo legal que puedes consultar Aquí). Si lo que tienes es hambre, acéptalas y vamos a comer.Aceptar